De cómo vino la radioafición en España

 

 

Todos sabemos, hemos leído, hemos estudiado que la invención de la radio, o mejor dicho, de la telegrafía sin hilos se la atribuye al italiano Guillermo Marconi.

Pero recientemente el escritor Angel Faus Belau Profesor honorario de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, ha escrito un libro titulado “LA RADIO EN ESPAÑA, (1896-1977 ), cuyo libro os recomiendo, en el que dice que antes de Marconi el militar, comandante de Ingenieros español, Don Julio Cervera Baviera, experimentó con equipos propios de telegrafía sin hilos.

Según este escritor, Cervera Baviera es el pionero de la radiotelegrafía a escala mundial con trabajos teóricos y soluciones prácticas experimentadas con anterioridad a las de Marconi y a las de todos los científicos del momento. Creó su Sociedad Anónima Española de Telegrafía y Telefonía sin hilos el 22 de Marzo de 1902 con patentes propias en España, Inglaterra, Bélgica y Alemania.

Esto indica que Cervera Baviera tenía resueltos los grandes problemas teóricos y prácticos a los que años después se enfrentaron Fleming, De Forest, Marconi y los demás científicos de aquel momento en esta rama.

Por cierto que este escritor, Angel Faus, en el mencionado libro, alaba mucho a los radioaficionados españoles cuando dice: .. la radio profesional se nutre y beneficia de forma importante de la labor realizada por los “radiopitas” durante los primeros años de la radio. Su trabajo esforzado es, también, el origen de muchas de las emisoras regulares españolas. Los radioaficionados no son parte de la radio española; son la misma radio española.

El caso es que hubo muchos experimentadores ( españoles, y no españoles ) que contribuyeron a seguir con las experiencias y perfeccionamiento de los logros de Cervera y Marconi.

En el caso de España tenemos por ejemplo al médico barcelonés Luis Cirera de Terré, posteriormente con indicativos primero EAR-106 y después EA3AT, de Barcelona como quizá el más importante pionero de la radioafición en España cuando allá por el año 1911, y cuando tenía 19 años, y con su indicativo inventado por él mismo LCT que correspondía a su nombre y apellidos, habiendo montado su antena en el terrado de su casa de la calle Esperanza del barrio de Sarriá en Barcelona, y con su emisora de chispa hecha por él mismo, fue escuchado por un galenista en telegrafía desde Sitges en la provincia de Barcelona y algunos días después por otro aficionado “galenista” de Valencia. Estos aficionados galenistas de Sitges y Valencia lo escuchaban en su aparato de galena, escuchando solo el soplido de la señal interrumpida por el manipulador al unísono de los signos del alfabeto morse, y no como actualmente se oyen las estaciones de morse que al tener los receptores su detector de producto para oír telegrafía, se oye perfectamente el pitido cantarín de la telegrafía.

Mas adelante comentaré algunos datos mas referentes a la familia de Luis Cirera de Terré.

Así mismo por entonces, cuando “la chispa” y la galena eran tenidos como algo sobrehumano y misterioso, imposible de mejorar, algunos aficionados prestaron servicios como telegrafistas a bordo de diferentes embarcaciones; uno de ellos el valenciano Lorenzo Navarro Guerra, quien años más tarde sería operador de las estaciones EAR-38 y EA5AF. Por cierto que quien os habla tuvo la satisfacción de hablar vía radio en los tiempos de la amplitud modulada, con este amigo Lorenzo Navarro Guerra, allá por el año 1969 cuando el amigo Lorenzo EA5AF era ya bastante mayor. El indicativo EA5AF al fallecer el amigo Lorenzo pasó a su hija Rosa Mª Navarro Fayos, con la cual también tuve el placer de hablar vía radio hace muchos años; su padre, me consta, era un telegrafista excelente. La hija, rosa Mª casó con un radioaficionado italiano y murió, ella, hace algunos años.

Entretanto en España, la afición a la telegrafía sin hilos siguió propagándose muy lentamente debido a los continuos impedimentos por parte de la Administración, y en muchos casos los Jefes de Telégrafos les hacían desmontar el sistema, tal es el caso de Luis Cirera de Terré, el médico de Barcelona que he mencionado antes.

Por cierto que la palabra “chispa” se debe a que los transmisores de aquella época eran a base de un sistema que producía una chispa procedente de un transformador que producía a su vez una tensión bastante elevada alrededor de los 5000, 10.000 voltios o mas y que entre dos electrodos en forma de bola, era donde se producía esa chispa por la proximidad de dichas bolas al aplicarles una tensión tan alta. Este circuito estaba adosado a un sistema resonante y producía una oscilación que era lanzada a la antena. Un sistema verdaderamente rudimentario para los tiempos de hoy, que debía de producir unos esplaters verdaderamente insoportables, pero como había muy poca escucha, la cosa no tenía mayor problema. Hasta este momento no se utilizaban todavía las válvulas y por supuesto ni mucho menos los transistores, y los receptores eran de los llamados de galena.

En las reuniones semiclandestinas que comenzaron a unir a los aficionados por toda España y concretamente en las de Madrid, surgió la idea de crear una organización que agrupase a todos ellos. Finalmente el domingo 1 de octubre de 1922, tuvo lugar en la Escuela Industrial de Madrid el acto fundacional del Radio club de España, en cuya directiva presidida por el Ingeniero de Telecomunicaciones don Rufino de Gea, también ocuparon cargos Fernando Castaño que tiempo después ostentaría el indicativo EAR-2 y EA4CK, y los hermanos de la Riva, Alfonso y Carlos.

Y por fin, en plena época del directorio militar del general Primo de Rivera, reinando Alfonso XIII, la Gaceta de Madrid publicó el domingo día 15 la Real Orden, de 14 de Junio de 1924, sobre régimen de estaciones radioeléctricas particulares, o sea de radioaficionados y no radioaficionados. El artículo 34 del Reglamento contenido en el Capítulo II y correspondiente a las estaciones transmisoras, estuvo íntegramente dedicado a las estaciones de 5ª categoría, (aficionados ).

Un mes después de publicarse la Real Orden de 14 de Junio, la Administración otorgó el distintivo de llamada EAR-1 a don Miguel Moya; a Fernando Castaño EAR-2, y posteriormente un mes después se le concedió a Radio Barcelona el distintivo EAJ-1.

Los primeros cinco indicativos EARs otorgados a Zaragoza lo fueron para.

EAR-3 para Don José Hernandez Gasque en San Miguel nº 4

EAR-9 para Don Carlos Sánchez Peguero en Paseo Pamplona 11

EAR-30 para Don Pedro Ros en la plaza de San Miguel 4

( nota: este indicativo EAR-30, se le concedió posteriormente a Don Juan Castell de Barcelona en 1927 )

EAR-51 para Don Antonio Escudero en Plaza Aragón 8

Y el 5º,  EAR-53 para Don Ignacio Inza  de la Puente en Cinco de Marzo 7

También se concedió el indicativo EAR-183 para el Radio Club Aragón que estuvo instalado en la calle Espoz y Mina, 16. Y en 1934 se le cambió por EA2AW.

El primer escucha con indicativo oficial en Zaragoza,  fue E-147 de Don Jaime Torongi en Don Jaime I nº 9

 

El día 24 de Diciembre de 1924, fue una fecha de trascendental importancia en la historia de las comunicaciones españolas, pues las señales emitidas desde Madrid por Fernando Castaño, EAR-2 y dos días más tarde en Tolosa por su buen amigo Jenaro Ruíz EAR-6, hicieron realidad la unión de España y el Nuevo Mundo en onda corta, al lograr ambos, desde aquellas fechas, numerosísimas comunicaciones bilaterales con el Atlántico Norte.

En Abril de 1925, durante los días de Pascua, Miguel Moya EAR-1, asistió en Paris a la constitución de la IARU, International Amateur Radio Unión, llevando la representación del Radio Club España. Por cierto que se celebró no hace mucho un concurso en honor al 84º aniversario de la creación de la IARU.

                                                    Un viaje en automóvil

 Texto sacado de una revista EAR Organo de la Asociación EAR ( año III nº 23 ) Enero de 1928.  

José Blanco Novo, EAR-28 en Madrid:

Toda la prensa de Galicia, ha publicado amplia información del viaje a Madrid de José Blanco Novo EAR-28 en automóvil equipado con la estación receptora y emisora X-28 alimentada en HT con acumuladores ( 400 voltios ).

Ha estado durante el recorrido Santiago de Compostela-Madrid en comunicación con EAR-1 de Miguel Moya, y con numerosos aficionados extranjeros. Un pequeño accidente automovilístico que afortunadamente no tuvo consecuencias desagradables para los expedicionarios, puso a prueba la solidez del equipo radio que tampoco sufrió  daño alguno. El coche quedó en calidad de remolcable, pero las lámparas, los acumuladores etc, como si tal cosa, ( buena ocasión para la propaganda ).

La bella y distinguida señora de Blanco Novo y el ingeniero señor Mosquera, que venían en el coche siniestrado ( rotura de transmisión y frenos al bajar por el puerto del León ) repuestos del consiguiente susto, ( una valla providencial detuvo al coche algo violentamente ), hubieron de disuadir a EAR-28 de su intento ultramaterialístico de instalar una antena para lanzar un S.O.S.

La estancia en Madrid de José Blanco Novo nos ha deparado la grata satisfacción de charlar ampliamente con el querido camarada, aunque los deberes profesionales de Blanco Novo como capitán de la Guardia Civil y el objeto de su viaje ( mostrar al general Burguete y a los jefes del Instituto a que pertenece, las posibilidades de la onda corta ) no dejaron a EAR-28 mucho tiempo libre.

José Blanco Novo, antes de regresar a Santiago de Compostela, fue recibido por su Majestad el Rey Alfonso XIII, y de esta audiencia hemos sabido la atención con que el monarca escuchó el relato de los triunfos radioamaterísticos de los EARs y la simpatía e interés que manifestó hacia la obra que están realizando.

Cuando despedimos a los señores Blanco Novo y al señor Mosquera, les entregamos un montón de 73 que suponemos habrán ya repartido entre el gang gallego.

Como consecuencia de todo esto, la revista EAR  de Enero de 1928, publicó la siguiente nota:

                                    SU  MAJESTAD  EL  REY  Y  LA  ASOCIACION  E.A.R

El Presidente de la Asociación EAR ha recibido la siguiente carta:

Señor Don Miguel Moya, Presidente de la Asociación EAR.

Mi querido Presidente y amigo:

El dia 13 del actual mes de enero, horas antes de salir de esa Corte, he tenido el honor de ser recibido por Su Majestad el Rey Alfonso XIII. Di cuenta al Monarca de mi excursión en el automóvil equipado con la estación portátil, habiendo seguido con todo interés mis modestísimas explicaciones, demostrando con sus oportunísimas observaciones un vasto conocimiento del actual estado de la radio comunicación.

Como al hablar de las ondas extracortas no podía menos de citar la labor de nuestra Asociación EAR, al conocer el Soberano la existencia de este organismo, me encomendó la alta misión de saludar en su Real nombre a todos los compañeros, saludo cariñosísimo, entusiasta, espontáneo que revela su interés por cuanto pueda contribuir al progreso moral y material de la Patria.

Y al tener la honra de cumplir el regio mandato, reciba nuestro entusiasta e insustituible Presidente para sí y para todos los EARs un fuerte abrazo.

                                                                José Blanco Novo EAR-28

                                                                                                      Santiago de Compostela, Enero de 1928.

                                                                                                                                                                   *-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-

La Asociación EAR, en la que se agrupan unos centenares de españoles desinteresados y entusiastas, que en sus comunicados radiotelegáficos con todos los países de la Tierra han abierto los caminos del éter al nombre de su Patria, agradece profundamente las palabras alentadoras de su Majestad el Rey de España Alfonso XIII.

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En el año 1929 Luis Cirera EAR-106 organizó en Barcelona como Presidente, el primer Congreso de Radioaficionados españoles, con unas jornadas llamadas de Onda Corta instalando un stand; todo ello coincidiendo con la Feria de Muestras Internacional de Barcelona, estando bajo el patrocinio de S.S. M.M. los Reyes de España Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia de Battenberg.

La celebración en Madrid de las Conferencias Internacionales de Radiotelefonía y Radiotelegrafía durante 1932, hizo que los representantes norteamericanos de las IARU y la ARRL, llegados a la capital de España, comprometiesen a llevar una voz única al radioamateurismo español.

Con ello se llegó a comienzos de 1933 a la aspirada fusión de las asociaciones EAR y Red española en la que se llamó Unión de Radioemisores españoles.

Debido a los acuerdos tomados en las Conferencias Internacionales, el Gobierno de la II república publicó un nuevo Reglamento General de Radiocomunicación, en cuyo artículo 8º quedaron recogidas las disposiciones especificas para estaciones de radioaficionados. Como consecuencia de ello, desde el 1 de Enero de 1934, las 336 estaciones EAR, que se habían concedido hasta entonces, se vieron obligadas a adoptar el nuevo prefijo español < EA > seguido por un número distintivo de las diferentes regiones geográficas que se denominaron distritos, y dos letras específicas denominadas sufijo, asignadas a cada operador, de forma que por ejemplo al EAR-1 Miguel Moya, le correspondió en Madrid el indicativo EA4AA, y sucesivamente todos los EARs cambiaron el indicativo a EA, de forma que en el distrito 1 el primer adjudicatario fue el EA1AA Don Julio Soler, ex EAR-17 en Santander; en el distrito 2 lo fue EA2AA don Celestino Pérez de la Sala, ex EAR-2, en Zaragoza, (nota: este indicativo EAR-2 fue recuperado por Celestino de la Sala al haberse dado de baja el primer propietario que lo fue el amigo Fernando Castaño; por cierto que Celestino de la Sala fue el fundador de Radio Aragón en Zaragoza EAJ-10, siendo su esposa Angelita la primera locutora de la emisora); en el distrito 3 EA3AA Juan Diaz, que había sido EAR-5 en Reus; en el distrito 4 EA4AA para Don Miguel Moya en Madrid que había sido EAR-1; en el 5 lo fue EA5AA Don Enrique Valor de Valencia, que había sido EAR-4; en el 6 EA6AA para Don Luis Ferrer que fue EAR-47 de Palma de Mallorca; en el distrito 7, EA7AA de Don Juan Díaz Custodio de Écija ( Sevilla ) que había sido EAR-23; en el distrito 8 EA8AA para don Miguel Barrios, que había sido EAR-31 en La Laguna Tenerife); y para el distrito 9 EA9AA de Don Francisco Llinás de Lés, en Melilla, que había sido EAR-50. Por cierto que la última concesión de EAR se le otorgó a EAR-336 Don Alberto Mairlot de El Caleyo ( Asturias ) concediéndosele el indicativo EA1BC.

Pasaron dos año y llegó 1936 y su guerra civil. Las estaciones españolas que existían, cayeron en manos de grupos políticos y fueron usadas para su propaganda exclusiva, es decir, no para una propaganda general de la República, sino para la política de cada grupo y a veces de cada sección.

Ante esta situación, el 11 de Agosto de 1936, el Ministro de Comunicaciones y de la Marina Mercante, a la sazón Don Bernardo Giner de los Ríos, intentó controlar las ondas, y declaró por orden ministerial caducadas todas las concesiones de las estaciones de radioaficionados.

La Orden decía así:

Visto lo establecido en el apartado 49 del artículo 34 del vigente Reglamento para el establecimiento y régimen de estaciones radioeléctricas particulares, he dispuesto queden caducadas todas las concesiones de estaciones de 5ª categoría ( aficionados ), debiendo hacer entrega en calidad de depósito, los propietarios de las mismas del material que las integre, en las oficinas telegráficas de las localidades respectivas, dentro de los dos días siguientes al de la publicación de esta Orden en la Gaceta de Madrid.

Al término del indicado plazo se considerará como clandestina toda estación que no haya sido entregada y su poseedor quedará incurso en la Ley de Orden Público. ….

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Hasta aquí el texto de la orden.

 

Por lo tanto, desde el 14 de Agosto de 1936, todas las estaciones de radioaficionados, de España, oficialmente dejaron de existir; pero en realidad, y en la práctica, no fue así.

En las semanas previas al comienzo del conflicto armado, se hizo a los “radiopitas” el siguiente llamamiento en las páginas de la revista F.A.R. FEDERACION DE AGRUPACIONES RADIO.

<< Todo buen aficionado está obligado a colaborar en los casos de emergencia. ¿ Estáis en disposición de hacerlo ?. Prepararse en este sentido es hacer labor humanitaria. >>

Por tal motivo, y a pesar de la Orden del Ministro de Comunicaciones y de la Marina mercante señor Giner de los Rios, algunas estaciones de radioaficionados se dedicaron al Servicio de Socorro en una humanitaria labor en la que trataron de llevar noticias a familiares y seres queridos de quienes quedaron en cada una de la dos zonas sin medios de comunicación. Tal actividad fue prohibida al cabo de cierto tiempo, porque consideraron que entre aquellos tráficos familiares, podrían existir así mismo acciones de espionaje mediante el envío de mensajes en clave al terreno enemigo.

También por entonces, cuando muchas estaciones de aficionado fueron incautadas y puestas al servicio de organizaciones sindicales u oficiales, otras quedaron intervenidas a disposición de las autoridades de ambas zonas con sus propios operadores, con la finalidad de llevar a cabo misiones de información y propaganda en la que se llamó “guerra de las ondas”. Yendo aun más lejos, incluso cabe citar que, con posterioridad al Servicio de Socorro, ciertos aficionados llegaron a realizar espionaje en el éter pasando información entre las dos zonas enfrentadas.

Acabó la guerra española, y empezó la 2ª Guerra mundial, y entonces fueron las estaciones europeas las que se silenciaron, incluidas las españolas que ya lo estaban.

Desde la Unión de Radioemisores españoles se hicieron gestiones oficiales con algunos dirigentes de viejas agrupaciones para ver restablecida la radioafición en España pero nada de consiguió, motivado por el conflicto europeo.

A pesar de ello, desde 1946/1947 comenzaron a hacerse presentes algunas estaciones en las frecuencias asignadas internacionalmente al tráfico de aficionados unos en 5 mts. y otros en HF, pero, a fin de ocultar su verdadera identidad española, ciertos operadores utilizaron en sus distintivos de llamada los prefijos asignados oficialmente a otras nacionalidades. Con el paso de los meses y años la actividad de los aficionados en el éter llegó a convertirse en permitida políticamente dentro de una prohibición que todos desearon desbloquear. Así, con distintivos provisionales, transmisores aun controlados a cristal o con oscilador de frecuencia variable, teniendo muchos de éstos en el paso final la clásica válvula 807, y receptores musiqueros domésticos con o sin conversores auxiliares de frecuencias para recibir las bandas de aficionados, surgieron las primeras antenas rotativas cuando aun la típica Hertz con línea de bajada de “Anphenol” de 300 ohmios eran empleadas masivamente.

Debido a la anómala situación que presentó España en 1949 ante el resto de países en el tema de radioafición, tras reiteradas conversaciones con las autoridades civiles y militares, por fin se accedió a autorizar nuestra actividad siempre y cuando existiese previamente una asociación que reuniese a todos los radioaficionados.

Así, el 1 de Abril de 1949, se fundó la Unión de radioaficionados españoles URE; días después, el 12 de Abril, una Orden Ministerial aprobó el Reglamento para el establecimiento y régimen de estaciones radioeléctricas particulares de 5ª categoría (aficionados), y con ello la Administración comenzó a otorgar oficialmente los indicativos a antiguos adjudicatarios de antes de la guerra, siempre y cuando hubiesen tenido un pasado político acorde al Régimen y abonasen la totalidad del canon correspondiente a los 13 años de prohibición.

Por fin estábamos otra vez en el aire. A partir de entonces hubo que empezar prácticamente de nuevo con muy pocos medios y material de desguace. Mientras los fundadores de la nueva URE comenzaron a reorganizar la Asociación, con su esfuerzo personal y contribución económica, se iniciaron los exámenes oficiales de aptitud a aquellos solicitantes cuyos informes policiales y certificados de penales no pusieron de manifiesto en principio anomalía alguna.

Según consta en las revistas de URE de 1950, se creó a finales de verano o comienzos de otoño, un nuevo distrito, el ø que correspondió a Guinea española y Fernando Póo, en donde aparecieron varios indicativos como lo fueron EA0AC de Juan Medem de Santa Isabel de Fernando Póo , EA0AE de Mª del Pilar Ortiz en Santa Isabel de Fernando Póo, EA0AF de Francisco Massoko en Santa Isabel de Fernando Póo, EA0AH del amigo josé Mª de Santa Isabel de Fernando Póo, EA0FP de Walter Kratrer, que era suizo y algunos más; con el tiempo por razones obvias, desaparecieron.

Si en los años treinta se pidió desde Francia la colaboración de los radioaficionados españoles para el estudio de la propagación, en 1956 lo hicieron los propios Servicios Generales de Telecomunicaciones al invitar a los radioaficionados a realizar trabajos científicos sobre la aplicación de las ondas cortas.

Cabe destacar que en la nueva autorización para radioaficionados de 1949, existía una coletilla en la que decía que quedaba totalmente prohibido a los radioaficionados comunicar con ciertos países que políticamente les estuvieron vedados, los cuales países fueron RUSIA y sus satélites, Yugoeslavia, Rumania, Polonia etcétera.

En cierta ocasión el periódico madrileño “Arriba” publicó un artículo que entre otras cosas decía:

“….El cuerpo de transmisiones más eficaz del mundo no cobra ni un céntimo. Cuando toda comunicación falla, siempre existe un radioaficionado que comunica…. “

Años más tarde, también la Cruz Roja contó para sus enlaces con las estaciones de aficionados y por todo ello la Unión de Radioaficionados Españoles fue declarada Asociación de Utilidad Pública a finales de diciembre de 1967.

Por esta época el conocido director de la revista “La Codorniz” Álvaro de la Iglesia, publico un artículo en dicha revista que rezaba así:

 

 

EA2GQ de Calatayud, Eduardo Larrea, escribió una carta a Álvaro de la Iglesia que por cierto fue publicada dicha carta en la revista de URE, informándole que los radioaficionados no es que pretendan decir que han inventado la radio, sino que de hecho la inventaron, puesto que qué era Marconi, un aficionado en sus principios; y de donde salió el receptor regenerativo, y el receptor superheterodino, y el supresor de ruidos y el sistema de BLU etc. etc. ?

Pues salió, señor de la Iglesia de los laboratorios de ARRL cuyas siglas responden a American Radio Relay Liga, o sea a la Asociación de radioaficionados de los Estados Unidos. Desconozco si Álvaro de la Iglesia contestó a la carta de Eduardo de Calatayud EA2GQ.

                                                                                                                                                                  .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

 

Y poco mas que decir;  lo restante en la radioafición, creo es conocido ya de todos.

La despenalización de los 27 Mc/s. La aparición de los indicativos EB y EC, la autorización por la WARC, Mundial Administración de las Radio Comunicaciones, de las bandas de 12, 17 y 30 mts.

La autorización de los 50 Mc/s; la autorización de la parte de los 7100 a 7200 Kc/ en 40m etc etc.

Actualmente existe una moda consentida y otorgada por la administración que es la de solicitar indicativos de dos letras de señores radioaficionados fallecidos o dados de baja en la radioafición a voluntad propia. Muchos de estos indicativos de dos letras pudiéramos considerarlos hasta históricos, y verlos actualmente en manos de otros adjudicatarios resulta grotesco si retrocedemos en el pasado y recordamos quien lo poseyó en la antigüedad.

Otra cosa es que esos indicativos pasen a manos de algún familiar como de padres a hijos de tíos a sobrinos etc.

Se da el caso de que el indicativo EA3AT que también había sido EAR-106, el médico de Barcelona Luís Cirera de Terré, que hemos mencionado antes, lo posee en la actualidad su hijo Agustín Cirera de Luna en Barcelona. Esta si que es una buena recuperación de un indicativo de dos letras de prestigio.

Don Luís Cirera de Terré estaba en posesión de la medalla de oro de la ciudad de Barcelona; falleció el 29 de diciembre de 1978 a los 86 años de edad.

Por cierto que el otro dia me puse en contacto por via Email con Don Agustín Cirera de Luna, el hijo del pionero Doctor radiólogo Luis Cirera, el cual rápidamente me contestó y me envió el siguiente mensaje:

A través de mi amigo Carlos EA3AYY he recibido tu email, al cual te contesto muy gustoso. El Dr. Luis Cirera de Terré era mi padre y así tuve el indicativo que él tenia EA3AT y que sigo con él. Mi padre en el año 1911 tenía en su torre de Sarria Barcelona una antena 25 mts de altura por 1,5 de base. La primera comunicación hablada la hizo con un amigo de la calle Caspe, esquina con la calle Claris, unos cinco km. En aquel entonces solo escuchaban morse o las señales de la torre Eifiel.

En 1929 mi padre fue el presidente del 1º congreso internacional de onda corta, con la asistencia de S.M.R Alfonso XIII. en la exposición Universal de Barcelona de 1929 .

Te doy mi teléfono : xxxxxxxxx. Con mas tiempo te puedo enviar alguna documentación,

Saludos y a tu disposición.

Agustín Cirera de Luna EA3AT Barcelona.

 

El miércoles dia 2 de Marzo del presente me puse en contacto telefónico con él; primero con su esposa Mayte, gallega, 69 años, muy simpática y habladora.

Después con el propio Agustín Cirera, catalán, 79 años muy amable.

Me contó muchas cosas a lo largo de casi una hora de conversación, casi todas ellas de su padre. Una de las cosas que me contó fue que su abuelo, también radiólogo consiguió traer a Barcelona a la mismísima Madam Curié, la descubridora del radium. Otra de las cosas que me contó fue que él, Agustín, de pequeño recuerda que su casa parecía el laboratorio del Doctor Frankenstein; entre la emisora de chispa con aquel transformador enorme, los aparatos de radiología de aquella época y para mas INRI la antena que colocó su padre en el tejado, no me extraña que le pareciera el laboratorio del doctor Frankenstein.

El amigo Agustín ya me ha enviado algún documento, una foto de su padre, y otra de la antena de 25 mts. de altura instalada en 1911.

El amigo Agustín todos los días acompañado de su esposa y como medio de locomoción una moto, una Honda 150, viajan por Barcelona camino del trabajo, un trabajo familiar, sin ningún problema a pesar de la edad, y además quien lleva la moto es él. ( * )

Recientemente un nieto de Luís Cirera y Terré,  Ricardo Cirera Suárez, de Barcelona, me ha enviado un video filmado el original en 1924, por lo tanto con 88 años  de antigüedad, en el que se ve a su abuelo Luís, entrando en el cuarto de la radio, sentandose, y hablando ante el micrófono. El video es mudo pero de un valor histórico inigualable. Dicho video ha pasado a formar parte de la documentación histórica del Archivo Histórico de la Radioafición sito en Majadahonda ( Madrid ) y llevado por Isidoro EA4DO.

 

No todo de lo que he hablado, es de mi cosecha, obviamente me he documentado de escritos de otros señores como lo son el escritor mencionado al principio Don Angel Faus Belau, de Isidoro Ruiz-Ramos y García-Tenorio EA4DO y de Agustín Cirera EA3AT, hijo del pionero Luis Cirera de Terré.

Con respecto al libro de Angel Faus, si alguien quiere saber donde lo puede comprar, puede hacerlo dirigiéndose a alguna librería, como puede ser sin ánimo de hacer publicidad, el Corte Inglés, Librería General etc.

Muchas gracias por la atención prestada.

( * )  NOTA NECROLÓGICA= Acabo de saber que el amigo Agustin Cirera de Luna, falleció el pasado dia 5 de septiembre de 2014 a los 83 años de edad.